No me quiero acostumbrar

Vuelven a la carga los medios de comunicación con noticias sobre agresiones a la mujer...vuelven para ponernos al día sobre las cifras actuales: 7 de cada 10 mujeres sufren de violencia física por parte de sus parejas, 5944 casos de violencia familiar y sexual  fueron reportados y 8 feminicidios fueron consumados,  todo esto en los últimos cinco meses...ya estamos acostumbrados. 

Soy voluntaria en un albergue donde viven madres adolescentes de 12 a 18 con sus bebés, la mayoría de ellas con una historia de abusos sistemáticos por parte de familiares cercanos. En consulta les hago preguntas sobre su historia: ¿Quién las embarazó?, ¿Cómo ocurrieran los hechos?, ¿Desde que edad fueron víctimas de tocamientos?, ¿Cuántas veces fueron abusadas sexualmente?, etc. Toco el tema sin sorprenderme ni titubear, sin incomodidad, como si estuviéramos conversando del clima...porque estoy acostumbrada...y no quiero estarlo. 

Por momentos me descubro a mi misma insensible, ajena al tema... hasta que empiezo a recordar las agresiones verbales (¿todavía los llaman piropos?) a las que he estado expuesta en mi adolescencia, a las veces que tuve que cambiar mi camino para no encontrarme con algún grupo de chicos que quisiera faltarme el respeto, con miedo a sentir a algún hombre pegado junto a mi en el micro. Si esto te parece familiar tu también tienes mucho que decir, mucho que reclamar.

La marcha del 13 de Agosto es por mi misma, por mis niñas, por tus niñas y es por todas esas casi niñas que me miran en consulta y que me dicen que no creen en los hombres, que ya no son capaces de imaginar que es la felicidad porque alguien les arruinó parte de sus vidas.

No permitamos que nuestras niñas escuchen las noticias actuales, sobre la violencia de género o el último fallo dado por la justicia en el caso Guillén, sin reflexionar. Conversemos sobre el tema, enseñémosles a nunca quedarse calladas, trabajemos en la confianza y seguridad que les brindamos y sobre todo hagámonos la pregunta...si mi hija fuera víctima de algún tipo de agresión sexual...


 ¿Sería yo la persona que ella elegiría para contárselo?


Replico esta frase que encontré en un colectivo feminista: 


¡Si nos tocan a una nos tocan a todas!


Nos vemos en la marcha!


El poder curativo del SANA SANA COLITA DE RANA



¿Quién puede dudar del poder que hay en nuestras manos?...ayer me dediqué a curar piernas heridas y corazones afligidos, sólo me bastaron las palabras mágicas y listo!...a ti te funciona igual?

Sobre el oso Freddy y otros temores que se ponen "de moda"


Que locura pensar que un oso de apariencia tan tonta pueda ser el causante del temor de algunos chicos y la preocupación de sus padres que no saben como afrontar la situación. Lo cierto es que por más ridículo que nos parezca, para los chicos no lo es...el mundo de los niños es más complicado y enrevesado de lo que podemos imaginar...frente a esto...¿qué hacer?

1.Conocer de que se trata el tema.
En este caso en particular se trata de un videojuego de terror donde el personaje principal es Freddy, un oso robotizado que vive en una pizzería...no se rían! 😋

2.Validar las emociones de nuestros niños.
Entendamos y comentemos cuales son sus emociones:"te has asustado", "sientes temor", "pareces preocupado". Los niños están en un proceso de reconocimiento de sus propias emociones, necesitan identificarlas y darles nombre.

3. Seamos empáticos.
Pongámonos en los zapatos de nuestros chicos. Creo que aún podemos recordar algunos personajes que nos inspiraban miedo. Puedo mencionar a Linda Blair y su personaje en " El exorcista", aún recuerdo la clásica escena donde giraba por completo su cabeza (un poco antiguo mi ejemplo no?). Narremos alguna experiencia similar donde nos hayamos sentido asustados y como resolvimos la situación o como nos ayudaron a hacerlo.

4. Ofrezcamos una explicación real.
Algunos niños no diferencian aún la realidad de la fantasía, por este motivo debemos ser concretos y buscar dar una explicación que se ciña a la verdad. Por ejemplo, podemos explicar la naturaleza de los videojuegos, en youtube podemos encontrar videos que muestran como son diseñados. Si el temor es sobre algún personaje de una película, mostremos como se disfrazan los actores antes de interpretar a sus personajes.

5. Fomentemos la comunicación.
Escuchemos atentamente que nos tiene que contar nuestro hijo. No cortemos la comunicación ridiculizándolo, ni dañemos su autoestima con frases como: "pareces un bebé", "sólo una niña se asustaría por eso", "eres un miedoso", etc. 

6. Es mejor prevenir.
Asegurémonos que las películas que ven nuestros hijos estén dirigidas a su edad. Tengamos también especial cuidado con el acceso a internet mediante los celulares y tablets, en este tipo de equipos se nos dificulta observar lo que están viendo los niños. Una buena idea es tener la computadora o laptop en un lugar de la casa donde se transite constantemente. No dejemos a nuestros niños a expensas de toda la información que pueden hallar en la web.
A pesar de nuestros esfuerzos, los niños siempre estarán expuestos a recibir información inadecuada, la comunicación es clave para poder ayudarlos.

Por lo general los niños hablan del tema o personaje que los atemoriza por algunos días y luego lo olvidan, mientras esto ocurre nos queda ser pacientes y ser su fortaleza...recordemos que para ellos nosotros somos más que superhéroes, podemos contra todo! (aunque en el fondo tengamos nuestros propios temores).